Nuestro pequeño vecino es de Madrid, por lo que no lo tenemos todo el año por aquí pero cuando llega ,según se baja de su coche corre como una gacela a mi casa ¡No a la suya!. Le suelo decir que voy a poner una puerta rotatoria en vez de pared para que entre directamente de su casa a la mía sin tener que llamar a la puerta. ¡Puede dar las 11 o las 12 de la noche y estar tan fresco jugando a la consola con mis hijos!.
Adora a mi hijo pequeño, para él es su héroe, todo lo que hace este es grandioso y admirable a sus pequeños y astutos ojos ,y es que mi hijo tiene una paciencia con él ¡Increíble! ,le entretiene y le enseña de todo y ,claro, este pequeño madrileño, que de por sí ,ya es pirata ,aprende "cosas de mayores"y eso "mola mucho".
Así que el último fin de semana que ha estado por aquí, le invitamos a hacer Experimentos químicos. ¿Qué es eso?- preguntó expectante.
¡Ya verás, te va a gustar!- le dijo mi hijo pequeño.¡Vamos!
Iba detrás de mi hijo ,como el pez piloto con el tiburón, con cara de no saber ,el pobre,entre asustado y expectante a lo que sucedería y haciendo preguntas.(Tiene 5 años).
¿Y qué va a pasar?..preguntaba el pequeño.
En un plato de mezclar pintura ,puse bicarbonato de sodio y unas gotas de colorante,en los frascos de cristal había vinagre que tenían que coger con la pipeta: